“EMPERDEDOR”

Empresa: familiar, infantil, grande o pequeña, individual o colectiva, de interés general o particular, local o global, o glocal que es lo que se lleva ahora, de amigos o familiar, de barrio o país, de I+D o D+I, de diseño o pasión, con gran futuro o gran pasado. A gusto de cada cual.

Su esfuerzo merece una empresa.

Un montón de palabros nos complican el siglo. Control, ajuste, déficit, cesión y recesión sustituyen a comienzo, ilusión, emprendedor, apertura y creación. No sabremos nunca cuándo el capital, el dinero, el maldito parné dejó de invertir en estos términos. Debió de aburrirse y decidió jugar en un lenguaje más duro, frío, menos humano, y me temo que, a la larga, menos rentable.

¿Qué futuro le espera a un individuo, una ciudad, un país que no empieza, no abre, no dibuja sueños, no crece, no comparte, no emprende y no se ilusiona cada madrugada? Pensémoslo al menos por un momento.

Muchas veces, como emprendedor, me preguntan cómo saber cuándo parar, echar el freno, calcular… No lo sé, admito que las rodillas van más lentas que las neuronas. Mi consejo, damas y caballeros, tomémonos la vida como un gran campo de juego. Sus ilusiones juegan con la camiseta que ustedes quieran (servidor la rojiblanca, of course), entrenan a diario, así que pueden subir y bajar la banda cuantas veces quieran o atacar con 10 delanteros cada partido. Siempre con una gran certeza en mente: “Su esfuerzo, merece una empresa”.

4 comentarios en ““EMPERDEDOR”

  1. Kaixo, Aitor, Egun On!
    Sabia respuesta, a lo que añadiría que nadie que no haya emperdido varia veces, puede haber aprendido nada, ya que las aptitudes no se convierten en actitudes y se transforman con paciencias y cocción en constancia, sin haber perdido un sueño y empecinado en otro desde otro ángulo, con otra óptica, otro apoyo, con otro esfuerzo y con una nueva alianza.
    Mi Aittona decía que hasta para pensar mal, había que comer bien, que imaginara lo bien que había que comer para pensar bien.
    Continúa siendo refugio, momento de luz y faro en las tormentas de los emperdedores, que seguimos tratando de pensar bien mientras comemos bien como decía el Aittona.

    On egin eta besarkada bero bat.

    jra

    1. Hola Alejandro,

      Gracias por tu comentario. El título es intencionado porque creo que en los tiempos que corren no viene mal provocar un poquito al personal. Pero el espíritu de mi reflexión se resume en la última frase. Nuestro esfuerzo, el de quienes apostamos por emprender y tirar siempre p´alante, bien vale una empresa.

      Un abrazo y nos vemos en Bascook.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s