Slow Food en Kioto 2009

KIOTO 09 1220GEISA SLOWAntes de las prisas, antes del fast food, antes de los transgénicos, quizá antes de la alta gastronomía, cuando los segundos no tenían valor, y sí los legados, cuando el tiempo se medía en generaciones y no con cronómetros, Kioto ya dibujaba sus templos milenarios.

Sus pintores dominaban la tinta y el papel, el te verde se tomaba despacio, en tardes lentas, como una vida, y el arroz, domado, se convertía en sakes reposados, crujientes, etéreos, y en caldos de sabor.

En Kioto nada es de ayer y todo es de antes de ayer. El sabor es cultura y el producto pasión. La verdad tiene 500 años y el futuro se escribe despacio.

Solo habla el maestro, del acero eterno o del sake curado, del misho lento y centenario o del tofu de siglos. Solo se escucha la voz del que conoce el sonido de un río, el color de las sedas, el te de siempre, el vapor de la soja o los cortes del mar.

En Kioto no te sientas a la mesa sino a la historia. Los tiempos, la seda, las mujeres o el barro son arte y el aroma tiene pasado. La madera y el bambú ya estaban antes de llegar y antes de partir.

En Kioto quien traduce o te acompaña, quien te espera o te despide, quien recibe o te cuenta, sabe, conoce, de antes y después, del comienzo y del final.

Nada esta acabado, nada tiene final, la cocina y la cultura, la tierra y el agua, el fuego y el equilibrio, la vida y el camino, se están escribiendo hoy igual que ayer, hoy igual que siempre.

Si quieres conocer como fue o como será,  Kioto es el lugar. Como fue  será. Como es ha sido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s