Las ciudades se hacen de pequeñas piezas, un face city de miradas, un puzzle de miles de latidos. Trozos de cocina, de noche, de canallas con corazón gigante, de paso rápido o meditado, de poetas rotos, de siete calles. Pero sobre todo sus planos se dibujan con personalidad, con clase, con manos firmes… Pequeños retazos que dan al puzzle, de día y de noche, orgullo colectivo, talento, brillantez, sentido del humor y, en definitiva, su alma.
En Bilbao desde el martes nos falta una de esas piezas. La repondremos, como siempre, como nos ha tocado hacer en otras ocasiones. Pero admitamos y no olvidemos que la de Oscar, Oscar Alberdi, este Botxo la echará de menos. Goian bego.
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Un sentido homenaje a Oscar. la leyenda del poeta con raigambre